Los fabricantes farmacéuticos operan bajo un intenso escrutinio normativo, y extienden ese escrutinio a todos los proveedores de envases primarios. La certificación ISO 15378 ofrece a sus clientes una señal estructurada y reconocida de que sus procesos cumplen con las expectativas alineadas con las BPF, lo que facilita la cualificación de proveedores, agiliza las auditorías de los clientes y favorece las colaboraciones a largo plazo.
Efectos típicos de la certificación ISO 15378 en la práctica
El valor de la certificación va más allá de la prueba externa de conformidad. Muchas organizaciones utilizan las auditorías periódicas y los procesos de evaluación como marco para la mejora continua, la transparencia operativa y una mayor coordinación entre departamentos. En la práctica, las empresas suelen señalar efectos como:
- Facilita una cualificación y una incorporación de proveedores más eficientes con los clientes del sector farmacéutico.
- Menor frecuencia o alcance más reducido de las auditorías de BPF realizadas por los clientes.
- Mejor alineación del control de cambios, la gestión de desviaciones y las medidas correctivas y preventivas (CAPA).
- Mayor confianza por parte de las autoridades reguladoras que auditan a los fabricantes farmacéuticos.
- Menos reelaboraciones, reclamaciones y costes de calidad, gracias a una gestión eficaz de los procesos.