Behzad Sadegh, Director de Sustability Business en DQS, afirma que debemos pasar de la ESG a un diálogo centrado en los riesgos climáticos y sociales y la resiliencia.
El cambio climático está creando muy rápidamente riesgos para las sociedades y las economías como nunca hemos presenciado en nuestras vidas; no solo además de los problemas sociales heredados como la desigualdad o la inestabilidad económica sistémica al mismo tiempo, sino que ahora las comunidades e industrias globales se enfrentan por primera vez a riesgos sistémicos intersectoriales sin precedentes.
La cuestión es la convergencia de los riesgos climáticos y sociales y la necesidad de resiliencia. De cara al futuro, la atención no debe centrarse en los debates "medioambientales, sociales y de gobernanza" (ESG), sino en la construcción de sistemas adaptables y resilientes. Nunca ha habido una mayor necesidad biológica, social o económica de un futuro resiliente que conecte la adaptación, la mitigación y el desarrollo sostenible, ya que una respuesta puede ser genuina y rentable, con un enfoque de sistemas sin fisuras.
Se trata de más que actualizar la terminología.
Propongo acciones que establecerían una resiliencia intersectorial, entre ellas
- Utilización de un seguimiento de las emisiones de GEI debidamente verificado;
- Informes de sostenibilidad reconocidos;
- El uso de calificaciones CDP para el reconocimiento, la transparencia y la evaluación comparativa del rendimiento.
Lo anterior garantizaría las asociaciones público-privadas-comunitarias, la gobernanza y el compromiso con las comunidades circundantes, así como la inversión en soluciones innovadoras basadas en la naturaleza que tengan en cuenta los derechos humanos.
La resiliencia es algo más que sobrevivir o resistir a futuras perturbaciones. Requiere la transformación de la sostenibilidad sistémica para la equidad futura.
Ya vamos tarde: la urgencia es la clave
El cambio climático no es una amenaza inminente: ya es una amenaza actual y persistente que afecta a ecosistemas, economías y sociedades de todo el mundo. La complejidad de las distintas amenazas, como las condiciones meteorológicas extremas, la subida del nivel del mar y las complejas dinámicas sociales (por ejemplo, la migración, la desigualdad), plantea retos. La resiliencia para participar o responder a las amenazas del cambio climático (es decir, y avanzar con sostenibilidad) es esencial. El objetivo de este libro blanco es compartir un marco para comprender y navegar por estos riesgos a través de estrategias de resiliencia climática y resiliencia social que puedan sostener a comunidades, empresas y gobiernos a largo plazo. Siempre que se tenga en cuenta la verificación de los GEI, la verificación de los Informes de Sostenibilidad y las calificaciones de CDP, también existe una buena credibilidad como punto de referencia para la evaluación comparativa.
La Conexión Entre Riesgos Sociales y del Medioambiente
Los riesgos climáticos y sociales están estrechamente relacionados. Por ejemplo, el aumento de las temperaturas empeora unos recursos ya de por sí escasos, lo que a su vez impulsa la inseguridad alimentaria e hídrica, que afecta principalmente a las poblaciones vulnerables y a los grupos socioeconómicos más bajos.
Los problemas sociales de mayor envergadura (pobreza, educación, falta de acceso, falta de infraestructuras, etc.) exacerban los fenómenos climáticos creando un entorno que perpetúa las desventajas.
Un ejemplo de ello sería la incapacidad de las comunidades de bajos ingresos para planificar las inundaciones y las olas de calor, lo que aumenta la morbilidad y afecta a categorías de pérdidas, como la economía. La migración climática también ejerce presión sobre los sistemas sociales de las zonas urbanas, lo que genera más desigualdad y tensiones. Los riesgos climáticos y sociales deben abordarse de forma holística, prestando especial atención al contexto social y medioambiental, con el apoyo de datos verificados y medidas de rendimiento, como las calificaciones CDP.
Marcos sociales y climáticos para la resiliencia
Varios marcos mundiales ofrecen orientaciones para aumentar la resiliencia:
- Vías de Desarrollo Resiliente al Clima: Las Vías de Desarrollo Resiliente al Clima son procesos continuos que refuerzan el desarrollo sostenible, los esfuerzos para erradicar la pobreza y reducir las desigualdades, a la vez que promueven capacidades justas y transversales para la adaptación al calentamiento global y la reducción de los gases de efecto invernadero en la atmósfera.
- Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): Destacan la necesidad de un crecimiento integrador, la reducción de la pobreza y la sostenibilidad medioambiental, respaldados por informes creíbles.
- Marco CDP: Proporciona un sistema de divulgación global para el desempeño ambiental, calificando a las organizaciones sobre el clima, el agua y la gestión forestal para impulsar la rendición de cuentas y la acción.
Estos marcos subrayan la importancia de la transformación sistémica, implicando a diversos actores -gobiernos, empresas y sociedad civil- en los procesos de toma de decisiones, con verificación y calificaciones que garanticen la rendición de cuentas.
Estrategias climáticas y sociales para aumentar la resiliencia
- Reforzar los sistemas de alerta temprana y desarrollar planes de preparación ante emergencias inclusivos y accesibles para mitigar los riesgos derivados de los fenómenos climáticos y laborales.
- Desarrollar una gobernanza colaborativa basada en la comunidad activando a los actores locales y garantizando que la toma de decisiones sea equitativa.
- Supervisar y verificar las reducciones de GEI mediante el uso de plataformas como CDP para realizar un seguimiento y publicar las reducciones de emisiones de GEI verificadas, mostrando el liderazgo climático.
- Educar y empoderar a las comunidades vulnerables sobre los riesgos climáticos y las contribuciones a la adaptación.
- Utilizar los conocimientos locales para desarrollar soluciones viables adaptadas al contexto para los riesgos de la comunidad.
- Mejorar las cadenas de suministro mediante la diversificación de las fuentes de abastecimiento en zonas vulnerables al clima, informando y verificando el impacto de sus emisiones de GEI.
- Legitimar o alinear el gasto financiero con mandatos u objetivos climáticos específicos, en busca de una puntuación CDP alta, para atraer a los inversores ESG.
Una propuesta: Reforzar la resiliencia con datos seguros
En una época de aumento de los riesgos climáticos y del escrutinio de las partes interesadas, veo que los datos ESG verificados no son sólo una cuestión de cumplimiento para las empresas y las comunidades. Bien empleados, son una herramienta estratégica para aumentar la resiliencia.
He aquí cómo funciona:
- Verificación de emisiones de GEI
- Realizada por evaluadores competentes con arreglo a normas como ISO 14064-3 o GHG Protocol.
- Valida la exactitud de los inventarios de emisiones (Alcance 1, 2 y 3) para el cumplimiento de la normativa y la elaboración de informes CDP.
- Garantía de informes de sostenibilidad
- Revisión independiente con respecto a marcos como GRI, SASB o TCFD para confirmar la alineación con las mejores prácticas.
- Evalúa la materialidad, la integridad de los datos y el progreso hacia los objetivos ASG establecidos.
- Verificación de informes CDP
- La verificación externa de las respuestas del CDP (por ejemplo, cuestionarios sobre cambio climático y seguridad del agua) garantiza la coherencia con otras divulgaciones.
- Destaca las áreas de mejora para lograr puntuaciones de liderazgo (por ejemplo, la calificación "A" de CDP).
¿A qué retos nos enfrentamos?
El fomento de la resiliencia presenta retos como la financiación limitada, las lagunas en la gobernanza y la resistencia al cambio.
No obstante, existen oportunidades para prosperar. Los beneficios incluyen:
- Alto rendimiento económico: Los estudios estiman que cada dólar invertido en resiliencia produce hasta 19 dólares en beneficios, incluyendo la reducción de pérdidas y la mejora de la estabilidad.
- Avances tecnológicos: Los modelos climáticos basados en IA mejoran la predicción de riesgos y las estrategias de respuesta.
- Creciente demanda de sostenibilidad: las altas puntuaciones en el CDP y los sólidos informes de sostenibilidad atraen inversiones e impulsan la innovación en los mercados ecológicos.
Abordar el riesgo climático y social sólo puede hacerse con una acción transformadora que integre la resiliencia en todos los aspectos de la sociedad. Construir resiliencia requiere centrarse en la gobernanza, la comunidad, la innovación, la colaboración y métricas que puedan verificarse para trabajar hacia un futuro equitativo y sostenible que no sólo sea resistente a las perturbaciones, sino también sostenible.
Las decisiones que tomemos hoy afectarán al futuro del mundo de mañana. Es importante que actuemos ahora para garantizar un planeta viable.
Urge acción, dice Behzad Sadegh.
Stakeholders: Utilicen su Influencia
Los gobiernos deben responder con políticas valientes; las empresas deben asociarse en innovación e inversión y las comunidades deben erigirse en agentes del cambio. Analizar la interacción de los diversos riesgos climáticos y sociales es crucial para hacer realidad un futuro resiliente y sostenible para las generaciones venideras.
Mantengamos el impulso
Si este tema le interesa, únase a Behzad Sadegh en una introducción a la mejora de la credibilidad en las finanzas verdes, una sesión en directo con la ponente invitada Meg Haggerty, Asociada Senior de PNC Sustainable Finance, el 8 de julio de 2025.